El comercio exterior dejó un saldo a favor de US$ 1.521 millones y el Banco Central compró US$ 474 millones en el mercado. Aun así, las reservas bajaron a US$ 46.092 millones: pesaron los pagos al FMI, los bancos que acumularon dólares y 1,6 millones de personas que compraron billetes.
El comercio dejó dólares
Según el informe del Banco Central (BCRA) sobre el mercado de cambios, la cuenta corriente cambiaria cerró septiembre con un superávit de US$ 1.521 millones. En criollo: por comercio, turismo, intereses y dividendos, al país le entraron más dólares de los que salieron.
El motor fue el comercio de bienes, con un saldo positivo de US$ 3.317 millones. Los exportadores cobraron US$ 9.534 millones, un 26% menos que en septiembre de 2025. La caída tiene una explicación puntual: hace un año, el Gobierno bajó temporalmente a cero las retenciones a los granos y eso adelantó ventas récord. Contra esa base, cualquier mes parece flojo.
Si se deja afuera al agro, la foto cambia. El resto de los sectores cobró exportaciones por US$ 5.720 millones, un 19% más que un año atrás. Se destacaron energía (+59%), química y plásticos (+41%) y minería (+34%). El complejo oleaginoso y cerealero, por su parte, liquidó US$ 3.814 millones por exportaciones y fue el mayor vendedor neto de dólares del mes, con US$ 3.313 millones.
Del otro lado, las importaciones se pagaron por US$ 6.217 millones, un 6% más que en septiembre de 2025 y un 11% más que en agosto.
Turismo, intereses y dividendos se llevan una parte
No todo el superávit comercial quedó en el país. Los servicios dejaron un rojo de US$ 1.061 millones, un 6% mayor al de un año atrás. El rubro más pesado fue el de viajes y pasajes: los argentinos gastaron afuera unos US$ 948 millones y los turistas extranjeros dejaron US$ 352 millones, con un saldo negativo de US$ 596 millones.
Un dato ayuda a dimensionar el fenómeno: según el BCRA, cerca del 70% de los consumos con tarjeta en el exterior se pagan con dólares propios del titular, en general comprados antes como billetes.
A eso se sumaron US$ 722 millones netos en el rubro de ingreso primario. Son, sobre todo, intereses de deuda (US$ 517 millones, de los cuales US$ 227 millones correspondieron al Estado) y dividendos que las empresas giraron a sus accionistas del exterior (US$ 200 millones).
1,6 millones de compradores de dólares
El dato que más pesa en el informe está en el bolsillo de las familias. Las personas compraron, en términos netos, US$ 3.410 millones en el mes: más que todo el superávit del comercio de bienes.
La mayor parte fue en billetes: US$ 2.471 millones netos. Unos 1,6 millones de personas compraron por US$ 2.896 millones, mientras 758.000 vendieron por US$ 425 millones. A eso se agregaron US$ 668 millones para pagar servicios y consumos con tarjeta, y US$ 426 millones de transferencias al exterior sin un destino específico. Las empresas, en cambio, fueron vendedoras netas de billetes por US$ 237 millones.
¿Qué se hizo con esos dólares? El BCRA estima que, de unos US$ 2.400 millones comprados para ahorro y transferencias, la cuenta se repartió en tercios: US$ 800 millones se usaron para pagar gastos con tarjeta, otros US$ 800 millones volvieron a los bancos como depósitos y los US$ 800 millones restantes quedaron fuera del sistema, en cajas de seguridad, en el colchón o en cuentas del exterior.
En perspectiva, la demanda está lejos del pico de septiembre de 2025, cuando llegó a US$ 6.400 millones, pero volvió a subir desde mediados de año y se mantiene entre US$ 2.400 y US$ 3.000 millones por mes.

Gráfico 1. Destino estimado de los dólares comprados por las personas, últimos 13 meses. Fuente: BCRA.
Por qué bajaron las reservas si el BCRA compró
En septiembre, el BCRA compró US$ 474 millones en el mercado y el Tesoro, US$ 28 millones. Sin embargo, las reservas internacionales cayeron US$ 2.167 millones y terminaron el mes en US$ 46.092 millones. La explicación está en la cuenta financiera, que registró salidas netas por US$ 3.185 millones.
- Los bancos acumularon dólares. El sector financiero restó US$ 1.776 millones, sobre todo porque las entidades aumentaron sus tenencias propias de moneda extranjera en US$ 1.601 millones. Su posición llegó a US$ 10.277 millones, un 18% más que en agosto.
- Familias y empresas, en rojo. El sector privado no financiero restó US$ 1.409 millones. La compra de dólares para ahorro (US$ 2.538 millones) superó al financiamiento que consiguieron las empresas, que sumaron US$ 1.208 millones netos en préstamos y bonos, con la energía a la cabeza (US$ 720 millones).
- Pagos de deuda pública. El Gobierno y el BCRA restaron US$ 1.306 millones, en buena parte por US$ 794 millones de capital pagados al FMI y US$ 595 millones netos a otros organismos internacionales.
Esas salidas fueron compensadas en parte por US$ 1.307 millones de "otros movimientos netos", una cuenta que agrupa operaciones que afectan las reservas sin pasar por el mercado de cambios. El saldo final por operaciones fue negativo en US$ 1.642 millones. Los US$ 525 millones restantes de la caída se explican por la baja en dólares del valor de otros activos que componen las reservas, como oro o monedas distintas del dólar.

Gráfico 2. Del superávit comercial a la caída de reservas, septiembre de 2026, en millones de dólares. Fuente: BCRA.
Lo que deja septiembre
El mes muestra una economía que genera dólares con su comercio y con sectores en expansión como la energía y la minería. Pero ese ingreso convive con tres demandas fuertes: el ahorro de las familias en moneda extranjera, los vencimientos de deuda del Estado y la decisión de los bancos de engrosar sus propias tenencias. Mientras esas salidas superen al superávit comercial, las reservas seguirán bajo presión.
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CLAVES PARA ENTENDER Cuenta corriente: los dólares que entran y salen por comercio de bienes, servicios (turismo, fletes), intereses y dividendos. Es lo que el país gana o gasta en su actividad con el mundo. Cuenta financiera: los dólares que se mueven por ahorro, préstamos e inversiones: compras de dólares de las familias, deudas que se toman o se pagan, inversiones de extranjeros. Compras "sin fines específicos": dólares que se compran sin justificar un pago puntual. En la práctica, es la compra para ahorro. Posición General de Cambios (PGC): el stock de dólares que los bancos tienen en su poder, propio. Cuando sube, los bancos están absorbiendo dólares del mercado. Balance cambiario: a diferencia de las estadísticas del INDEC, registra solo operaciones en las que efectivamente se compraron o vendieron divisas.
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C.P. Leonardo H. Piazza
Director de LP CONSULTING – Consultora de Economía, Finanzas y Negocios





